miércoles, 3 de octubre de 2012

Cuestión de anécdotas

Hoy se producirá el primer debate entre Barack Obama y Mitt Romney. Como dijo Pedro Arriola, los debates electorales son como los combates de boxeo: no suelen ganarse por K.O. sino por puntos y se recuerdan más por la anécdota que por el contenido o el vencedor. Pensemos en nuestros últimos casos: tenemos el del “programa oculto”, el de “buenas noches y buena suerte”, el de “la niña de Rajoy”... En EE.UU. “la anécdota” ha pesado en muchas ocasiones para decantar un debate, e incluso la tendencia de una campaña, tanto para bien, como para mal. Basta echar un vistazo a este artículo del diario Politico y sobre todo al vídeo que lo acompaña para darse cuenta que la espontaneidad, las meteduras de pata, la comunicación no verbal, los actos involuntarios, los descuidos, los despistes, la actitud... tienen tanto peso o más que las propuestas de gobierno.


Los debates ayudan más a quien está en la oposición y son un escaparate perfecto para sorprender (descolocar) al adversario y marcar la agenda mediática de los siguientes días de campaña. Por esta razón, teniendo en cuenta que Mitt Romney está, ahora sí, constantemente por debajo en las encuestas y que desperdició la oportunidad de dar un golpe de efecto a su campaña (game change) con la elección del candidato a vicepresidente, se juega mucho en este debate. Pese a que se ha curtido a fondo durante las prolongadas primarias republicanas, tiene ante sí a un gran orador que telegénicamente ya le supera. Romney lo sabe y no es de extrañar que hoy se emplee a fondo en que la anécdota esté de su lado. Veremos.

PD. Para los más entendidos, aquí tenéis un test sobre esas anécdotas que han marcado los debates electorales en EE.UU.

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