sábado, 7 de enero de 2012

Seis meses, seis ideas y dos propósitos valencianos

De nuevo pido disculpas por mi ausencia bloggera. He de admitir que 2011 fue un buen año para mí, un buen año también por la cantidad de nuevas experiencias y retos a los que me lancé con mayor o menor fortuna. Uno de los mejores fue sin duda el haber sido admitido en el Máster en Comunicación Política y Corporativa de la Universidad de Navarra, becado, además, por la Obra Social "la Caixa". Como es obvio no me duelen prendas el hacerles publicidad, porque becas como éstas, de gran calidad en sus prestaciones y exigencia en sus requisitos, quedan pocas.
Nos hallamos casi en el ecuador del máster, cuyo volumen y demanda de trabajo comenzó con intensidad y continúa in crescendo, a la espera de un mes de estudio en la George Washington University y tres meses de prácticas en empresas. Además de los conocimientos que estoy adquiriendo y que espero poder verter de alguna manera en futuras entradas de este blog, uno de los aspectos más enriquecedores de este posgrado es la mezcla de culturas e ideas que se da dentro y fuera del aula gracias a los compañeros.Mis seis meses de ausencia en el blog me gustaría pseudo-recuperarlos con seis ideas acerca de seis hechos sobre los que pensé escribir.

Julio. Dimisión de Camps
Ejemplo de un pésimo discurso político sin ningún tipo de asesoramiento y totalmente alejado de la realidad. ¿Por qué de esa sonrisa-mueca tan forzada?

Agosto. Reforma express y sin referéndum de la Constitución
No entraré a valorar lo positivo o negativo de la medida, aunque me pareció un intento a la desesperada por instaurar el sentido común del que han carecido muchos gobernantes, pero molestó ver que la "intocable" y casi "sagrada" Constitución, a la cual le hace falta más de una reforma (comenzando por el Senado), se modifica en un santiamén y sin consulta al pueblo.

Septiembre. El gobierno recupera el impuesto de patrimonio
Ya lo comenté hace mucho tiempo aquí. Fue un error eliminarlo y el recuperarlo un acierto, aunque evidencia los vaivenes ideológicos y de gestión económica tan difícilmente explicables y comprensibles. Medidas "de izquierda" antes de las elecciones no recuperan el relato perdido en 2010.

Octubre. Cese definitivo de la violencia de ETA
Estratégicamente un mes antes de las elecciones. Alegría y a la espera de que den más pasos para que el gobierno pueda reagrupar a los presos y se acabe de una vez por todas.

Noviembre. Elecciones generales
Una campaña de perfil bajo en todos los sentidos (PP) y otra más agresiva dirigida a la fuga de votantes de izquierdas (PSOE). La campaña online tampoco brilló en exceso, ni siquiera por parte del PSOE que era quien debía arriesgar más. Los socialistas hicieron bien en posicionar a Rubalcaba como candidato, ya que cualquier otro se habría quemado aún más.

Diciembre. El gobierno previsible y la incertidumbre socialistaFinalmente Rajoy formó un Gobierno con personas muy afines a su persona, un ejecutivo "previsible" tal y como el actual Presidente se ha autodefinido en varias ocasiones. El mensaje era también el esperado, el mismo que ya emplearon en algunas autonomías: "el gobierno anterior nos ha dejado unas cuentas peores que las que dijo [seguramente exagerarán ambos], lo cual nos obliga a exigirles a los ciudadanos más esfuerzos y aprobar medidas drásticas con carácter temporal". Y ocurre que donde dije digo...



Por otra parte, el PSOE vive uno de esos periodos tan tóxicos como enriquecedores en los que ciertos fontaneros internos se ganan su jornal, mientras otros intentan de verdad proponer ideas. Es curioso comprobar como medidas muy concretas como las llamadas primarias a la francesa, que han sido defendidas por ciertos sectores del partido desde hace décadas, ahora parece que es la gran propuesta de absolutamente todos, y los distintos "bandos" pelean por ver quién es el más autocrítico y renovador. Ojalá los fontaneros internos se queden sin trabajo; será una muestra de que de verdad el PSOE se ha adaptado al tiempo que le toca vivir.

Por último, me gustaría lanzar dos propósitos valencianos para este 2012. El primero tiene que ver con la vergüenza que nos están haciendo pasar ciertos gobernantes y ex gobernantes de la Generalitat. Es humillante que a la Comunidad Valenciana se nos conozca por la paella, las fallas y, lamentablemente, la corrupción y la mala gestión política. Nuestros referentes financieros -cajas y banco- se han descubierto de los más sucios de toda España, tenemos Brugal, Carlos Fabra, Gürtel, Emarsa... nuestro ex presidente está siendo juzgado por recibir regalos de una empresa a la que le concedió millones de euros en contratos públicos... Y ahora nos enteramos que nuestra autonomía casi quiebra y tuvo que pedir auxilio al Tesoro Público porque no le queda ni un euro en las arcas públicas y no puede pagar a nadie (farmacéuticos, juzgados, residencias...). Dejando a un lado todo lo mencionado, se ha despilfarrado el dinero público a manos llenas, por encima de nuestras posibilidades: obras faraónicas, grandes eventos, etc. Y ahora toca lo que toca. Casi quebramos pero ¡hey, estamos en el mapa! Lo dicho, vergüenza. De ahí que mi primer propósito sea que intentemos reivindicar todo lo bueno que tiene nuestra tierra, asumamos los errores y los solventemos.
El segundo propósito es que el PSPV también haga este ejercicio de autocrítica y puesta en valor de lo propio, que se sacuda las telarañas y encabece de una vez un proyecto alternativo de gobierno. No será fácil, porque es casi con total seguridad una de las federaciones más tóxicas por dentro. El otro día le escuché a un ex conseller socialista una frase muy cómica que resume la situación interna del partido: "si aquí se presenta Pablo Iglesias, pierde contra la familia de [Fulanito]". Familias, puñaladas, dirigentes que pagan las cuotas de militantes para tener votos seguros... ¿Qué alternativa es esa?. Después del congreso del PSOE en febrero, el PSPV celebra el suyo a finales de marzo y hay muchos que han puesto su esperanza en él.

1 comentario:

EL QUEJICA dijo...

Creo que es harto difícil que se consiga cualquiera de tus dos propósitos.
En cuanto al primero, teniendo en cuenta la cantidad de años que llevamos de políticos provincianos, hemos creado un bagaje tan bajo que cualquier otra Comunidad: Catalanes, Aragoneses, Vascos, Gallegos e incluso los Andaluces con sus chanchullos, fondos de reptiles, nepotismos, etc están muy por encima de nosotros. Y levantar esto...
Y en cuanto a tu segundo propósito solo una palabra: Alarte. Está todo dicho.

¡Ojala se pudiera hacer borrón y cuenta nueva!
Como hemos visto, lamentablemente, las votaciones no solucionan nada.
Un saludo