miércoles, 3 de octubre de 2012

Cuestión de anécdotas

Hoy se producirá el primer debate entre Barack Obama y Mitt Romney. Como dijo Pedro Arriola, los debates electorales son como los combates de boxeo: no suelen ganarse por K.O. sino por puntos y se recuerdan más por la anécdota que por el contenido o el vencedor. Pensemos en nuestros últimos casos: tenemos el del “programa oculto”, el de “buenas noches y buena suerte”, el de “la niña de Rajoy”... En EE.UU. “la anécdota” ha pesado en muchas ocasiones para decantar un debate, e incluso la tendencia de una campaña, tanto para bien, como para mal. Basta echar un vistazo a este artículo del diario Politico y sobre todo al vídeo que lo acompaña para darse cuenta que la espontaneidad, las meteduras de pata, la comunicación no verbal, los actos involuntarios, los descuidos, los despistes, la actitud... tienen tanto peso o más que las propuestas de gobierno.


Los debates ayudan más a quien está en la oposición y son un escaparate perfecto para sorprender (descolocar) al adversario y marcar la agenda mediática de los siguientes días de campaña. Por esta razón, teniendo en cuenta que Mitt Romney está, ahora sí, constantemente por debajo en las encuestas y que desperdició la oportunidad de dar un golpe de efecto a su campaña (game change) con la elección del candidato a vicepresidente, se juega mucho en este debate. Pese a que se ha curtido a fondo durante las prolongadas primarias republicanas, tiene ante sí a un gran orador que telegénicamente ya le supera. Romney lo sabe y no es de extrañar que hoy se emplee a fondo en que la anécdota esté de su lado. Veremos.

PD. Para los más entendidos, aquí tenéis un test sobre esas anécdotas que han marcado los debates electorales en EE.UU.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

¡No menosprecies a los votantes, estúpido!


Parece de sentido común, pero políticos de todo rango y condición caen. Desde alcaldes de pueblo hasta Mitt Romney, quien en un discurso ante su público más fiel declaró que “hay un 47% de votantes que respaldarán al presidente, pase lo que pase. Están con él, dependen del Gobierno, piensan que son víctimas y además creen que el Gobierno tiene la responsabilidad de cuidar de ellos”. Esta afirmación se suma al resto de patinazos mediáticos que han marcado la imagen de candidato adinerado, alejado de los problemas de la gente corriente. Sin embargo, dar a entender que el 47 % de los estadounidenses son vagos y dependientes del Gobierno es especialmente grave en el país que se enorgullece de ser una tierra de oportunidades donde la gente puede hacerse a sí misma y triunfar. Obama ya se frota las manos.


Lamentablemente hay demasiados casos en los que un político menosprecia a los ciudadanos. Volviendo a España, Pedro Castro, alcalde de Getafe llamó “tontos de los cojones” a los votantes del PP. El socialista pidió perdón y matizó el contexto en el que las hizo (tal y como ha hecho también Romney), pero al igual que los errores en prensa, la fe de erratas nunca compensa. El error se viraliza, la disculpa no. Además, la política no es una disciplina donde, como en algunos deportes, la confrontación desmesurada afianza la fidelidad (nosotros contra ellos; Barça vs Madrid). En política la gente cambia de opinión y si insultas a “los otros”, les afianzas en su voto y lo más seguro es que pierdas algunos “tuyos”. Por eso una campaña negativa en exceso es peligrosa.



Otro caso, más curioso si cabe. Alfonso Rus, alcalde de Xàtiva (PP) llamó “burros” a sus propios votantes: “Si yo mando, traeré la playa. Y van y se lo creen todo. ¡Serán burros! Y me votaron”. Al parecer estaba explicando cómo ganar las elecciones: “donde no gobernamos hay que crear la ilusión de gobernar”. Esto último no es mal consejo, siempre y cuando dicha ilusión no suponga infravalorar al ciudadano. Y, obviamente, si se “rompe” una ilusión y hay que dar malas noticias, éstas pueden ser comprendidas (o no) por los ciudadanos, pero seguro que serán rechazadas si escuchan un “que se jodan”.



Un político no se puede permitir el lujo de menospreciar a nadie, ni a micrófono abierto, ni a puerta cerrada. De hecho, un persona que desprecia, aunque sea sólo en su fuero interno, nunca podrá ser buen político.



miércoles, 5 de septiembre de 2012

No son vinculantes

El curso político comienza con fuerza: dos elecciones autonómicas clave y el ya bautizado “otoño caliente” con la posibilidad (más que posible, si se me permite) de un segundo rescate, en el que no cabrán lenitivos destacando que se trata de un sector concreto como ocurrió con el financiero. Por su parte, el Presidente del Gobierno sorprendió hace unos días con un cambio de estrategia comunicativa (no sabemos si puntual o se mantendrá en el futuro) encaminada, se supone, a afrontar ese otoño difícil que se espera. “Quien me ha impedido cumplir mi programa electoral ha sido la realidad”; “cumplir con mi deber me llevará a volver a ganar las elecciones”. Estos fueron los dos titulares principales de la primera entrevista que concedió Mariano Rajoy a la prensa (ABC y otros tres rotativos europeos). Y tienen miga.

Muchos han comentado el hecho de que
su primera entrevista en prensa fuera para ABC,
en lugar de El Mundo. Seguramente Rajoy
recordaba cierta campaña en 2008 y Pedro J.
Ramírez publicó una dura crítica el mismo
domingo que la entrevista..
Primero. Abandona la “herencia recibida”
Para alivio del PSOE, si el Gobierno y el PP mantienen esta línea marcada por Rajoy, la famosa “herencia”, esas diferencias “inesperadas” en las cuentas del Estado, ya estaría superada. En realidad es lógico, ya que los ciudadanos no entenderían ni aprobarían seguir justificando medidas en base al supuesto engaño del anterior ejecutivo. A partir de ahora, lo que “obliga” al Gobierno es “la realidad”.

Segundo. Rompe su relato
Los partidos de oposición y los medios de comunicación críticos con el Gobierno cargan las tintas con este punto mostrando y recopilando las declaraciones -e incluso campañas- de los actuales dirigentes criticando las subidas de IVA, los recortes en derechos sociales o la reforma laboral que hizo el anterior ejecutivo. Puñetazos de hemeroteca que también se llevó Zapatero cuando decidió emprender la misma estrategia que esgrimió Rajoy el pasado fin de semana: con su famoso “cueste lo que me cueste”. La diferencia es que el relato de Zapatero, el del Presidente que más derechos sociales había impulsado, quedó mucho más perjudicado por "la-realidad-que-le-obligaba” que el del Rajoy que prometía en campaña no subir los impuestos ni tocar la sanidad o la educación. ¿Por qué? Por la percepción.

Tercero. Pone el foco en la realidad
Este punto es arriesgado desde un punto de vista estratégico, ya que deja al descubierto lo que muchos podrían entender y la oposición entiende como un engaño. En 2008 la percepción era que no había crisis, la campaña del PSOE la negaba y el PP la exageraba, pero lo cierto es que la mayoría de los españoles no tenía la imagen tan mala que tiene de la situación en la actualidad. Por esta razón, cuando Rajoy habla ahora de la “realidad” que le fuerza a incumplir su programa y sus convicciones políticas, lo lógico es pensar que cuando hacía campaña hace sólo unos meses ya conocía cuán grave era la situación -con o sin herencia-.

Y cuarto. Puede deslegitimarle
“¿Entonces para qué sirve un programa electoral?”, se puede preguntar un votante popular ahora o uno socialista en mayo de 2010. Estas situaciones pueden deslegitimar (aún más) la política: “son todos unos mentirosos: prometen A y luego hacen B”. Y no sólo eso, sino que además plantea un sinfín de preguntas en esta dirección, tal y como apuntó Antoni Gutiérrez-Rubí en su artículo "Rajoy, la realidad y el deber".  La gente elige a sus representantes para que cambien la realidad y no al revés, como decía Antonio Caño en su columna. Aunque tampoco vayamos a caer en la ingenuidad, ya que, poniéndonos en un extremo, un presidente puede promover la paz entre naciones y luego ser atacado y tener que entrar en guerra. La realidad sobreviene y el deber de actuar influye en cumplir o no lo prometido, obviamente, pero sin ir tan lejos, en este caso sin embargo, la realidad no exculpa puesto que tanto ésta como su percepción no han cambiado últimamente, tal y como se dijo en el punto anterior.



Así pues, y dando paso a una visión más general, parte del problema de la política actual es precisamente ese: la ingenuidad. Ingenuidad de tomar por ingenuos a los votantes. La ingenuidad y falta de sinceridad, transparencia u honestidad, si se prefiere. Madurez política, en definitiva, que se evidenciaría en estrategias comunicativas más honradas y cercanas a los ciudadanos.

Los votantes otorgan su confianza, no por "lo hecho" o "lo que se hace" en la realidad presente, sino por “lo que se va a hacer”, y más vale que no sientan que les engañan. “Cumplir con el deber” no asegura una reelección, del mismo modo que un programa electoral no asegura un Plan de Gobierno. No son vinculantes.

martes, 24 de julio de 2012

De encuestas e impuestos

Desde que estuvimos en Washington, recibo diariamente una recopilación de las encuestas del día y un tracking electoral que evidencia lo difícil que lo tiene Obama (+1, -1, empate, +1, +2, empate, -1, +1...).

Ayer recibí dos encuestas que me llamaron poderosamente la atención. La primera:

Preguntados a adultos de todo el país: ¿Cree que subir los impuestos a aquellos que ganan más de 250.000 dólares al año...?
- hace el sistema tributario más justo: 44 %
- hace el sistema tributario menos justo: 21 %
- no supone ninguna diferencia: 25 %

Un 46 % de los estadounidenses cree que gravar más a los que más tienen es injusto o no supone mejora alguna para el sistema. No ahondaré en este asunto, pero al ver estos datos me reafirmo en la idea de que los estadounidenses tienen tan asumida la imagen de su país como tierra de oportunidades que, aunque sean de clase baja o clase media, se ven a sí mismos como clase alta en el futuro y, por consiguiente, ¿por qué perjudicarse con más impuestos para servicios públicos que no utilizarán?

La segunda encuesta. Sobre servicios locales e impuestos:

¿Estaría dispuesto a reducir muchos de los servicios locales si supusiera pagar muchos menos impuestos? (significantly less in taxes)
- Dispuestos 45 %
- No dispuestos 46 %

Centrándonos en las escuelas públicas, ¿estaría dispuesto a tener menos días lectivos de escuela o clases más llenas si ello supusiera pagar muchos menos impuestos?
- Dispuestos 21 %
- No dispuestos 74 %

Misma pregunta sustituyendo escuelas por efectivos de bomberos:
- Dispuestos 12 %
- No dispuestos 83 %

Misma pregunta con policías:
- Dispuestos 15 %
- No dispuestos 82 %

Y sobre servicios menos esenciales como bibliotecas y parques, ¿estaría dispuesto a reducir estos servicios si ello supusiera pagar bastante muchos menos impuestos?
- Dispuestos 30 %
- No dispuestos 66 % 

He querido citar esta encuesta para evidenciar dos aspectos. El primero es que la pregunta es casi tan reveladora como la respuesta. El cómo se plantea influye en la respuesta. Por ejemplo, la primera es una pregunta mucho más abierta y, por tanto, tiene una respuesta menos reflexiva, más emocional y directa: ¿estaría dispuesto a reducir servicios para pagar menos impuestos? La mitad dice que sí, pero si le preguntan específicamente por esos servicios, incluso si son "menos esenciales", y además se introducen detalles como "clases más llenas" ("more crowded classrooms"), los porcentajes cambian considerablemente. El frame (marco conceptual) de la pregunta condiciona la respuesta.

La segunda idea que quiero destacar es una carencia vital (que tenemos) para la sostenibilidad de un estado moderno y, sobre todo, de un estado del bienesetar: la comunicación en materia tributaria. Todo el mundo queremos pagar menos impuestos a priori, pero luego si nos preguntan por algún servicio público específico la mayoría de nosotros no lo eliminaríamos. Los ciudadanos han de saber qué están pagando sus impuestos y por qué lo están haciendo. El problema es que la imagen que se tiene (y con bastantes motivos en muchos casos) es que el dinero público se despilfarra y los servicios públicos no valen lo que nos cuestan. Ahora en tiempos de crisis, cuando la gente mira el dinero (público y privado) con más atención que antes, los Gobiernos tienen una gran oportunidad para comenzar a desarrollar una política comunicativa transparente y formativa en este asunto. ¿Lo harán?


Ya hay iniciativas muy interesantes a este respecto. He aquí algunas:

Recomiendo el artículo "¿Por qué pagamos impuestos?: la importancia de la comunicación fiscal", de Borja Díaz Rivillas, publicado en El Molinillo de ACOP de abril que encontrarás aquí.   

viernes, 22 de junio de 2012

Rajoy se está ganando una camiseta


Recuerdo que en sus peores momentos del caso Gürtel, Francisco Camps decidió evitar preguntas, dentro y fuera del parlamento valenciano. A los periodistas hacía tiempo que ya los tenía a pan y agua en lo que a respuestas se refiere, pero llegó un punto en el que la oposición preguntaba a quemarropa, alarmados por el constante flujo de filtraciones que ponían en evidencia a la Generalitat y a todos los valencianos. En esos momentos, Camps se llenó la agenda de viajes que la mayoría de veces coincidían con la sesión de control al Consell de los jueves. Entre otras, el ex President visitó Nueva York, Sao Paulo, Bruselas y hasta Abu Dhabi.

Tanto fue así que un día la diputada autonómica Mónica Oltra (de Coalició Compromís) vistió en Las Cortes una camiseta con la cara del ex Presidente y el mensaje muy de Western: “Wanted – Only alive”, Se busca – Sólo vivo. La camiseta causó sensación, muchísima gente la compró y ya es un elemento más de las manifestaciones en Valencia. (De hecho, Oltra ha continuado portando camisetas con mensaje hasta que el PP cambió el reglamento de la cámara para prohibirlas, entonces la diputada tiró de originalidad y de tecnología QR, una gran jugada que volvió a captar la atención de la opinión pública, aunque no se espera mucho más recorrido de las camisetas de Compromís. Aquí podéis ver la colección).

Salvando distancias, Rajoy está imitando a Camps en su principal error de comunicación: no comunicar, lo cual, valga la paradoja, sí comunica. Comunica miedo, cobardía, inseguridad… El Presidente del Gobierno se ha llenado la agenda de viajes internacionales. Nadie dice que no deba hacerlos, sin embargo, el Gobierno tendría que tener muy presente que los ciudadanos deben conocer (y sobre todo, tener la percepción de que conocen) por qué acude a dichos lugares y por qué toma x o y medidas. Los ciudadanos necesitan una comunicación clara, continua y sin que los eufemismos tomen el control del mensaje. De ahí que el Discurso descartado de Rajoy del bloggero José A. Pérez tuviera tanto éxito y difusión en la Red. Ése discurso habría confortado a muchos más españoles.


A su apretada agenda internacional, las ruedas de prensa sin preguntas, las contradicciones entre ministros, los patinazos en la prensa (con comparaciones odiosas incluidas), las huidas por la puerta de atrás para evitar periodistas… a todo este maremágnum que contradice los más básicos manuales de comunicación (la mayoría de pura lógica), ahora se une el no querer hacer un debate sobre el Estado de la Nación. El Gobierno alega que el debate de investidura fue hace seis meses, bien, ¿pero qué es más perjudicial: aguantar el chaparrón dos días o soportar toda una campaña de la oposición y la sociedad civil acusándoles de opacidad y cobardía? Abundan por Internet las peticiones y mensajes pidiendo el Estado de la Nación, la oposición no parece que vaya a dejar de recordarlo (como es obvio) y la percepción, que es incluso más influyente que la realidad, es que “el Gobierno no da la cara” + “con la que está cayendo”.

Si se hubiera convocado el Debate sobre el Estado de la Nación, sólo se habrían fijado en él la gente que de verdad se interesa. La amplia mayoría casi ni se habría percatado. Ahora es tarde. Todo el mundo se ha enterado (o se va a acabar enterando) de que el Gobierno no ha querido celebrarlo. Y si, aunque suene a política ficción, por presiones lo aceptara ahora, mucha más gente le prestaría atención, que es justo lo que querían evitar. El Ejecutivo debería entender que no-comunicar también comunica y, lo que es peor, otros lo interpretan por ti. Como Mariano Rajoy continúe con esta dinámica alguien le va a hacer una camiseta. Se la está ganando a pulso.




miércoles, 6 de junio de 2012

El bajón de Estrella Damm


Se puede decir que la comunicación de una marca ha llegado a la ansiada Ítaca cuando es la gente la que está atenta de lo que hace la marca y no sólo viceversa. Una de las formas de hacerlo es mediante la estacionalidad de sus campañas. Pensemos, por ejemplo, en la expectación que despierta cada año el anuncio de Freixenet. Es símbolo de navidad. ¡Hasta los medios le dan cobertura!

Estrella Damm, desde 2009, ha conseguido lo mismo. Sus campañas “Mediterráneamente” han sido un éxito desde el principio y la gente ya relaciona estos anuncios con el inicio del verano y con el Mediterráneo (beneficiario colateral de estas campañas). Han marcado hasta la canción del verano en más de una ocasión. Hagamos un rápido repaso a los cuatro años de historia de esta campaña.

En 2009 dieron el bombazo con el anuncio rodado en Formentera. La canción fue un éxito rotundo y el anuncio gustaba por su frescura, novedad y la historia que contaba. Tenía una estructura circular (comenzaba y acababa en el mismo lugar) que encajaba perfectamente con el mensaje: “lo bueno nunca acaba si hay algo que te lo recuerda”. ¿Qué te recordará siempre ese verano? La cerveza, claro. 3,5 millones de visitas en Youtube hasta hoy.



En 2010 se centró en las fiestas de San Juan, principalmente en la isla de Menorca. Aunque la canción era muy buena, no tuvo tanto éxito en las radios como la anterior. Por otra parte, en esta ocasión el relato del anuncio tenía mucha más fuerza: chico gusta chica, chica pasa de chico, chico se fija en otra, chica por fin hace caso. Y el eslogan cuadraba perfectamente con la historia: “a veces lo que buscas está tan cerca que cuesta verlo”. 4,2 millones de visionados.



Llegó 2011, y la gente ya lo estaba esperando. Esta vez se rodó en la Costa Brava y tuvo a Isabel Coixet como directora y a Ferran Adrià como actor de reparto en la historia. Utilizaban los mismos recursos: la diversión, la pasión del verano, la fiesta, mucha luz… pero la historia, aunque aderezada con la escuela del Bulli, no era tan atractiva como las dos anteriores. Lo que sí volvía a estar bien escogido era la frase final. Después de cocinar un par de huevos fritos acompañados de una cerveza con Ferrán Adrià, se leía: “a veces lo normal puede ser extraordinario”. Repetían el recurso “a veces”, pero remitía perfectamente a la cerveza. 1,1 millones de visitas. No tuvo tanto éxito.



Y llegamos al verano que se avecina. Este año la elegida ha sido la sierra de Tramuntana de Mallorca. Un chico llega al pueblo de su infancia y se lo pasa bien. Mucha fiesta, música, baile, baños, bromas… Verano al fin y al cabo. Dejando claro que Estrella Damm hace una gran inversión en estos anuncios-videoclip, que se nota especialmente en la gran calidad técnica de los vídeos, este año ha sido el más flojo de todos, y sin embargo, 1,4 millones de visitas en Youtube en menos de una semana. No creo que suba mucho más.



La canción es pegadiza, pero el anuncio no tiene relato. La gente lo recordará por la belleza de los paisajes que enseña pero no por nada más. No dirán “es el chico que llega al aeropuerto y todo vuelve a comenzar” o “la historia de amor” o “el del Bulli”. Dirán “el de Mallorca” (si se acuerdan). Asimismo, el mensaje final es algo complejo para el sencillo entendimiento que precisan los anuncios y resulta más difícil relacionarlo con la cerveza: “cuando amas lo que tienes, tienes lo que quieres”.

Coincido con el número de visitas, para mí los dos primeros son los mejores y este último el menos interesante. Con todo, como ya se apuntó, en menos de una semana tiene millón y medio de visitas y se convirtió obvia y rápidamente en Trending Topic al momento de lanzarse. De modo que Estrella Damm se puede sentir orgullosa de seguir en Ítaca, aunque este año, en el tema musical y creativo, la otra cervecera, San Miguel, le ha ganado la mano con este anuncio-videoclip que, aunque no han sabido promocionarlo bien en la web, la gente está compartiendo con gusto.



PD. Por cierto, ¿para cuándo un anuncio de Estrella Damm por Valencia?



domingo, 20 de mayo de 2012

Hacia la Realidad Aumentada

Ya es imparable. Parece el futuro, pero va a estar a la orden del día muy pronto, y digo “muy pronto” en lugar de “ya”, porque su uso, o incluso el concepto en sí, no está generalizado (todavía). La tecnología GPS, por ejemplo, aunque no lo parezca, existe desde 1978 y, como tantos otros avances, fue diseñado por el Departamento de Defensa de los EE.UU. con fines militares. En los ochenta sus creadores vieron el potencial de sacarlo al mercado y sobra decir cuántos millones se están moviendo con los GPS.

Con la realidad aumentada (RA) sucederá lo mismo. El investigador Tom Caudell fue el primero en acuñar el nombre, aunque si atendemos a su definición podemos encontrar realidades aumentadas desde la película Quién engañó a Roger Rabit hasta las fechas y circulitos que vemos en televisión en las jugadas más complejas de los partidos de fútbol. Caudell la limitó a una combinación de elementos virtuales con la realidad física. Sin embargo, esta definición se ha quedado algo obsoleta para los tiempos que corren. ¿Qué más puede ser la RA? Google, como siempre, va más allá.


Pienso que sería más correcto definir la RA como la realidad que vemos a través de ciertos dispositivos que nos permiten añadir información complementaria e interactuar con otras personas. Por supuesto, Google con estas gafas (Project Glass) está diseñando el futuro perfecto e idóneo (sobre todo para ellos) que no tiene por qué ser exactamente así, pero incluye estos dos elementos sine qua non: la interacción y la complementariedad.

No dejéis de echar un vistazo a esta entrada: "Las 5 mejores aplicaciones de RA para celulares". Personalmente destacaría la más famosa de todas que es Layar y TAT Augmented ID. Aquí tenéis un vídeo en español de una prueba de Layar en Caracas y aquí una en Barcelona. Ven la realidad a través de sus móviles y van añadiendo capas de información complementaria (Wikipedia, Instagram, Tweets Around, Paranomio...). Por lo tanto, puedes ver los tuits, las fotos o los artículos de Wikipedia que estén cerca de ti, Para entenderlo os recomiendo que veáis alguno de estos dos vídeos.




Layar es la aplicación que más oportunidades tiene. Es gratis y está disponible para iPhone y Android. De hecho, una empresa valenciana, amante, por lo visto, de la arquitectura de José María Manuel Cortina, ya ha desarrollado una capa de Layar para descubrir sus obras. Aquí su vídeo promocional.  

TAT Augmented ID, por otro lado, es una aplicación que reconoce a las personas y añade alrededor de sus cabezas las redes sociales o información online disponible sobre éstas. Aquí tenéis su vídeo oficial:



No entraré a cuestiones éticas sobre la posible amenaza a la privacidad e intimidad de las personas. Me parece un tema demasiado serio como para abordarlo y mezclarlo con esta entrada. Simplemente diré que, en mi opinión, debería existir la posibilidad de ser ajeno a toda esta tecnología.

Dicho esto, me gustaría lanzar una última reflexión llevando esta tecnología al campo profesional de la comunicación. Si ya hay gente que opina que Twitter y Facebook han tenido algo que ver en la Primavera Árabe, ¿qué pasará cuando estas aplicaciones mejoren y se extiendan? La capacidad de movilización, organización y flujo de información pueden ser ilimitadas. Si podemos ver los tuits de personas que no conocemos pero que están cerca y podemos hacer turismo sin necesidad de guías ni mapas, ¿por qué no buscar piso simplemente paseando por un barrio que nos gusta, accediendo a información sobre ellos sin necesidad de visitarlos en ese momento?; ¿por qué no una campaña de grassroots aún más eficiente que la de Obama en 2008?; ¿por qué no echar un vistazo rápido a la valoración de la gente a cada uno de los restaurantes de una plaza con sólo girar el móvil?; ¿por qué no encontrar a alguien perdido sin necesidad de llamarle?; ¿por qué no conocer a alguien y acceder a la información de contacto que éste desee simplemente haciéndole una foto? Veremos cuánto puede aumentar este tipo de realidad, pero las oportunidades que abre son tremendas para el sector de la comunicación, ya sea política, corporativa o institucional.

lunes, 23 de abril de 2012

En la capital de la política (III y IV)

En la tercera semana nos visitó el editor del diario Politico, un fenómeno periodístico muy a tener en cuenta que se dirige única y exclusivamente a la burbuja de poder que es Washington, es decir, a 32.000 lectores muy influyentes en el rumbo del país. El periodista destacó que el punto fuerte de sus “historias” es la “metanarrativa”, es decir, la historia sobre la historia. Fue el diario que destapó los escándalos sexuales de uno de los primeros candidatos republicanos en caer de la carrera presidencial, Herman Cain (el cual tenía, por cierto, el peor spot político de la historia). En este caso sí se entiende que se revele la noticia, pero preguntado acerca de por qué los medios estadounidenses le prestan tanta atención a la vida privada de sus políticos, el periodista aludió a la herencia puritana del país, de la cual, él creía, que ya se estaban desprendiendo y ya sólo se publican historias privadas que sí son noticiables. Puso un ejemplo: "si me llega la información de que tal congresista tiene un affair fuera del matrimonio no lo publico, pero si ese affair es con una lobbista, entonces sí".

También tuvimos la visita de la asociación sin ánimo de lucro Rock the Vote, encargada de fomentar el voto entre los jóvenes y subvencionada por algunas empresas culturales que se dirigen también a este sector (discográficas, empresas de telefonía…). Cada día cumplen dieciocho años 11.000 jóvenes estadounidenses y puesto que para votar hace falta inscribirse y, por ende, tener un interés previo, esta asociación ayuda en todo este proceso y aún así sólo la mitad de los jóvenes están registrados. La asociación fomenta el interés por la política, les ayuda en el proceso de registro y votación y emprende acciones para facilitar el voto a la juventud. Por ejemplo, en Texas se puede votar con la licencia de armas pero no con el carnet de la universidad. En opinión de la responsable que impartió la charla, los jóvenes que apoyaron masivamente a Obama en 2008, este año no estarán tan activos, ni presentes. Y es que Obama, pese a lo que nos parezca en Europa, no lo tiene fácil para ganar.

Durante las cuatro semanas, también acudimos a varias agencias de comunicación como Goddard Partners Global (experta en campañas de grassroots) o Fenton (de corte progresista), a grupos de interés y de advocacy como American Pretroleum Institute o Council of the Americas (el objetivo del primero es obvio y en el caso del segundo se trata de promover negocios en todo el continente americano), así como a otros think tanks como Pew Research Center o Brookings Institution, calificado hace unos meses como el think tank del año 2011 en este informe de la Universidad de Pennsylvania que recomiendo encarecidamente. Finalmente, poco antes de marcharnos, recibimos la visita de un directivo del FMI, quien sí nos estuvo contando alguna intimidad de la institución y las mejoras que a su juicio necesita, y nos presentamos en su institución hermana, el Banco Mundial, el cual está llevando a cabo (intentando) un cambio de imagen y comunicación, y ahora se presenta principalmente por ser un banco que apoya el desarrollo.


Antes de concluir con estos someros resúmenes, me gustaría hacer una última reflexión acerca de Washington DC que he compartido con muchos compañeros, amantes de o casados con la comunicación. Es la ciudad ideal para nuestra profesión. Casi por cada decisión que toma el país, los ciudadanos, y en especial esa burbuja de poder de Washington, se encuentran con una campaña a favor y otra en contra. Nos llamó mucho la atención una campaña presente en la mayor parte del metro de la capital: Americans for George, que pretende salvar el símbolo estadounidense del billete de dólar, ya que el gobierno federal ha introducido la moneda de dólar y se están pensando eliminarlo. Romántico, ¿verdad? Ahora, ¿quién puede estar detrás de esta campaña? ¿Quién la paga? ¿Quién organiza y moviliza esta campaña de grassroots? Hicimos algunas apuestas y acertamos: uno de los principales promotores de esta idea era la empresa que provee de papel al gobierno para los billetes. En Washington hay muchas oportunidades para los profesionales de la comunicación. Ojalá podamos volver pronto a por alguna.



jueves, 12 de abril de 2012

En la capital de la política (II)

Dado que el tiempo pasa y las etapas del máster son cada vez más intensas, no quisiera dejar de poner negro sobre blanco las experiencias más destacadas que vivimos en Washington DC, aunque sea con retraso.


La segunda semana acudimos al Departamento de Estado, donde nos pidieron cierta confidencialidad al darse cuenta que la práctica mayoría de nosotros provenía del mundo del periodismo (en cualquier caso, sobra decir que no nos revelaron ningún secreto de estado, ni chismorreo, vaya). Señalaría principalmente la vital importancia que tiene para este departamento la comunicación interna y la versatilidad de sus funcionarios, los cuales suelen cambiar de “destino” o de “región a cargo” frecuentemente. Nos explicaron que para tener “contacto” con países con los que EE.UU. oficialmente no tiene (como Cuba o Corea del Norte) se ayudan de embajadas amigas de terceros países. Y como curiosidad, el Departamento de Estado tiene una lista de 8.000 contactos telefónicos y recibe aproximadamente 1.000 llamadas al día.

También visitamos el Congreso. En la Cámara de Representantes nos recibió el staffer del congresista Mike Honda, de California (con Obama en la foto). Los staffers son lo contrario al arquetipo de asesor que tenemos en España: trabajan casi de sol a sol y cobran muy poco. Les paga el gobierno federal y no suelen aguantar en ese puesto más de tres años. La razón por la que muchos lo solicitan es porque es el trampolín perfecto para dar el salto a la empresa privada, los lobbies, grupos de interés, etc. Nos contó que sólo un 9 % de la población aprueba al Congreso y que los políticos dedican de un 60 a un 70 % de su tiempo en conseguir financiación para su próxima campaña. Para lograrlo se pasan tres o cuatro horas hablando por teléfono, pero, eso sí, un teléfono ajeno al Congreso, ya que llamar con fines electorales desde la institución es ilegal. Más curiosidades, una simpática y la otra preocupante: en el Congreso existe incluso un caucus de la bicicleta (al cual pertenece Mike Honda), y el presupuesto militar de EE.UU es mayor que el de los diecisiete países que le siguen juntos.

De un lado del Congreso, pasamos al otro y nos reunimos con la responsable jurídica y la jefa de prensa del senador de Vermont Patrick Leahy (caricaturizado a la izquierda), quien es el segundo senador con más experiencia de la cámara, 37 años a sus espaldas. Esto es extraño en EE.UU. y se explica por las características del estado al que representa: pequeño con escasa población y una política muy próxima. Lo más interesante de esta reunión fue el relato de la crisis de comunicación que padecieron cuando, intentando promover las leyes antipiratería como las conocidas PIPA y SOPA (ésta en la Casa de Representantes), todo el lobby de Internet se les echó encima (Wikipedia, Google, Facebook, Twitter, Craigslist…). Intentaron explicarse pero, obviamente, las herramientas con las que pretendían difundir su mensaje se volvieron en su contra. Una de las ponentes pronunció una frase que me pareció interesante: “la política no es tanto decir lo bueno que es algo, sino convencer al otro de por qué le beneficia”, algo que, visto lo visto, no consiguieron con los internautas ni el lobby de Internet.

martes, 6 de marzo de 2012

En la capital de la política (I)


De nuevo, siento la tardanza, pero la ocasión se excusa sola. Los alumnos del MCPC hemos comenzado nuestro periplo por Washington en el programa de intercambio con la Graduate School of Political Management (GSPM) de la George Washington University. Una oportunidad perfecta sobre todo para aquellos que estamos más interesados en la comunicación política. Llevamos algo más de una semana en la capital de los EE.UU. y ya hemos tenido bastantes encuentros que merecen ser comentados.

El primero de ellos me pareció especialmente chocante. Acudimos al CATO Institute, una organización que, a modo de think tank, promueve lo que en EE.UU. se conoce como libertarianism, en otras palabras, ultraliberales que, bajo el valor universal de la libertad, persiguen llevar al estado a su mínima expresión. Entre otras muchas cosas, su portavoz aseguró que la crisis había sido culpa principalmente de los gobiernos, que Grecia habría sido mejor que quebrara (¿mejor para quién?), que todas las drogas deberían ser legalizadas, que la educación y la sanidad mejor en gestión privada y que, pese a que conocía a Cristóbal Montoro y a Luis de Guindos, esta semana publicarían un informe en el que criticarían que hayan subido los impuestos. Por supuesto, tenían preparados todos los datos necesarios para defender sus tesis que, personalmente, me impactaron por el hecho de oírlas de la boca de alguien con tal convicción, ya que fueron afirmaciones muy duras para todo aquel que, como la mayoría de europeos, cree en el Estado del Bienestar.

También visitamos al departamento de comunicación y relaciones con la comunidad hispana de la Casa Blanca, donde explicaron las estrategias y las acciones emprendidas por la administración Obama para con estos ciudadanos. Ver de primera mano aquel despliegue de medios evidenció la gran importancia que ha cobrado la comunidad latina en EE.UU. (que respaldó mayoritariamente a Obama) y cuán imprescindible es segmentar a los votantes para tener una comunicación efectiva con ellos. Conviene recordar, además, que el presidente Obama no reformó la inmigración como prometió y por tanto existe cierto sector de esta comunidad defraudado con el gobierno federal, aunque en un menor porcentaje que el que muestran los medios estadounidenses hispanos. A excepción de este asunto, pese a que el Presidente, efectivamente, ha tenido muy en cuenta a los latinos, parece que no han sabido comunicar eficazmente los avances promovidos para ellos.

Nos recibieron también en los headquarters de los dos principales partidos. Son los “chicos malos”, tal y como un responsable de prensa los autodefinió. Puesto que las campañas van por su propio lado, desde el partido se encargan de, además de buscar financiación y apoyo legal, monitorizar a los adversarios y distribuir información negativa acerca de ellos. El partido republicano contaba hasta con archivo digital en el que guardaban todas las noticias y un estudio en el sótano para grabar vídeos rápidos de respuesta en menos de dos horas. También se ocupan de la organización de actos (llenar escenarios con una representación proporcional del país) y de organizar las convenciones nacionales. A ambos se les interrogó acerca de las súper PAC, grupos de apoyo a candidaturas supuestamente independientes a éstas y que pueden recaudar todo el dinero que gusten bajo el principio de libertad de expresión y cuyos contribuyentes quedan menos expuestos públicamente. Se dice que tras la decisión del Tribunal Supremo de aprobarlos, la próxima campaña presidencial va a costar en total más de 5.000 millones de dólares, -el portavoz republicano ironizaba diciendo que hay más anuncios de patatas fritas que políticos-. Asimismo, incluso en periodo de primarias, los republicanos ya tienen sus súper PAC’s funcionando y, aunque el Presidente Obama las criticó, no puede quedarse de brazos cruzados y ya hay una súper PAC pro su candidatura en marcha: Priorities USA Action.

He aquí un ejemplo. Obviamente con las súper PAC pueden ser todo lo negativos que quieran ya que no son el candidato, ni su campaña (aquí lo de "chicos malos" se queda muy corto).



Y aquí un anuncio de radio para los hispanos en español.

En el Partido Demócrata nos comentaron que estas elecciones el fenómeno de los grassroots que ayudó a Obama en su campaña será mucho más sofisticado, ya que ya conocen las herramientas y la gente podrá hacer campaña por sí misma, aunque no es de extrañar, como es de prever, que en esta ocasión el entusiasmo por Barack Obama sea mucho menor. Reconocieron que durante los años de gobierno, los republicanos habían conseguido distraer la atención de los logros del presidente, tales como la reforma sanitaria o incluso la captura y asesinato de Osama Bin Laden (lamentablemente lo segundo también parece ser un logro para muchos estadounidenses). Ante la “explicación” de los beneficios de la reforma sanitaria, los republicanos ofrecían a los medios polémica y mucha virulencia política que capturaba la atención y el espacio de los medios, véase el Tea Party. Preguntados acerca de este fenómeno de organización amorfa de los sectores más radicales del partido republicano, desde su sede central se nos dijo que intentan dirigirse a ellos como se dirigen a la comunidad hispana, por ejemplo: intentando contactar con sus líderes de opinión, proporcionándoles información etc., pero no reconoció que hubieran marcado la agenda del partido.

Por último, el viernes pasado, nos visitó Bob Blaemire de Catalist, una empresa de microtargeting, que hace negocio con los datos públicos de los votantes y aquellos que se pueden comprar para así preparar y vender mapas de votantes de una especificad verdaderamente asombrosa y hasta “scary” como él mismo dijo bromeando. Mapas de incluso barrios en los que aparecía quiénes habían votado republicano, quiénes demócrata, quienes con más fidelidad, quiénes con menos… Todo ello de suma relevancia para hacer una campaña política eficiente y hablar con las personas clave, es decir, aquellos a quien se puede persuadir. Revisan al menos dos veces cada uno de los cincuenta estados al año, y hasta veinte veces aquellos battlegrounds en los que se deciden elecciones, como Florida por ejemplo, que a veces vota republicano y a veces demócrata. Por encima de la educación, según Bob Blaemire, las personas votan en función de su raza, de su género y de su edad.

Ayer acudimos al American Society / Council of the Americas, pero tendrá que esperar hasta la crónica de la semana que viene.

viernes, 3 de febrero de 2012

De visita por la comunicación de instituciones y partidos políticos II

Continúo con la crónica que comenzó en la entrada anterior sobre el Plan Madrid del Máster en Comunicación Política y Corporativa de la Universidad de Navarra.

Acudimos al Consejo General del Poder Judicial (no pudimos visitar el Tribunal Supremo por que Garzón estaba siendo juzgado), donde Agustín Zurita, quien lleva varias décadas como Director de Comunicación de ambas instituciones, nos atendió rápidamente ya que ese día, obviamente, tenía bastante trabajo (180 periodistas acreditados, de 85 medios y 17 países). Zurita aseguró que la mala imagen de la Justicia se magnifica por los medios y la propia gente, ya que en realidad sólo un cuarto de la población ha tenido contacto directo con el ámbito judicial. Comentó varios planes de comunicación que están llevando a cabo para dar a conocer la institución, como por ejemplo "Educando en justicia" (muy interesante, por cierto), y nos dijo que desde 2005 la Audiencia Nacional y todos los TSJ ya cuentan con jefes de prensa, aunque en todos ellos los recursos están muy limitados y, por ejemplo, para el TSJ que cubre toda Andalucía, Ceuta y Melilla sólo hay tres personas. Zurita comparó esta situación de precariedad (que no va a mejorar ni mucho menos en tiempos de austeridad) con la de otras administraciones públicas y puso el ejemplo de los veinte periodistas con los que cuenta el Ayuntamiento de Valencia. Respecto a los casos Garzón y otros juicios mediáticos, Zurita lo tenía claro: “transparencia pero sin espectáculo”, es decir, nada de recursos audiovisuales que interfieran en la mera retransmisión del juicio.

También tuvimos una cena-coloquio con Beatriz Becerra y Juan de Ávila González, responsable y coordinador de comunicación de UPyD respectivamente. Nos sorprendió la franqueza con la que nos hablaron y la sencillez en la que basaban su comunicación. Aseguraron no tener otra estrategia sino la de “dignificar la política” y lanzar los mismos mensajes a todo el mundo por igual. “Decir lo mismo en todas partes y a todas las personas”, afirmaron, lo cual nos asombró, ya que estamos acostumbrados a oír que, si bien hay que ser coherente, una organización política debería segmentar su mensaje para que fuera lo más eficaz posible, es decir, a cada sector de la sociedad lo que le interesa. Sea como fuere, lo que más destacaron, y sin falta de razón, fue su rápido crecimiento electoral y el gran partido que le sacan a los nuevos medios. También les interrogamos acerca del excesivo personalismo que acarrea UPyD, al que muchos electores reconocen por "el partido de Rosa Díez", y respondieron que al aumentar en representación parlamentaria ya es más sencillo que emerjan nuevos liderazgos y que el partido está trabajando en este sentido.

En Génova, Jorge Rábago, Director del Departamento de Telegenia del PP, estuvo comentando la campaña de Rajoy y Rubalcaba y fue muy crítico con la de éste último. Aseguró que en España las campañas mueven cuatro puntos como mucho y en Latinoamérica el doble. En las pasadas elecciones el voto ya estaba muy definido mucho antes y de ahí que el PP llevara a cabo una estrategia de perfil bajo. Según Rábago, fue un error de Rubalcaba tratar como presidente a Rajoy en el debate, sin embargo, según el PSOE, esto estuvo muy pensado ya que así el mensaje que querían transmitir llegaba mucho más nítido.

Por último, he de añadir que también acudimos a un “Debate sobre el debate”, en el que intervino Manuel Campo Vidal entre otros. No obstante, para muchos la estrella del momento, por su discurso claro y provocativo, fue Pedro Arriola, asesor de cabecera de Rajoy, el cual no se suele prodigar mucho en los medios. Arriola hizo una metáfora del debate con un combate de boxeo, puesto que los debates para él son mero “espectáculo” (afirmó también que la televisión sólo sirve para “entretener”, lo cual levantó ampollas a muchos de la Academia de la Televisión, organizadora del evento). Los debates son un combate de boxeo porque se preparan a los candidatos como gladiadores, se gana por puntos, casi nunca por K.O. y se recuerdan por una anécdota. Según Arriola, después del debate no pasa nada, el porcentaje de voto que se mueve es insignificante y donde de verdad tienen sentido es en los sistemas presidencialistas como el de EE.UU. “La televisión no sirve para crear un líder, pero lo puede destruir en cinco minutos”, indicó.




Nota final. Podría haber incluido más opinión en estas entradas, pero he preferido que primara la información en este caso. Si a alguno le interesa saber mi percepción de cualquiera de los mencionados que me lo haga saber en los comentarios y le contesto en cuanto me sea posible.

domingo, 29 de enero de 2012

De visita por la comunicación de instituciones y partidos políticos I

La semana pasada, los alumnos del MCPC nos trasladamos a Madrid con el fin de conocer de cerca los departamentos de comunicación de las principales instituciones y partidos políticos españoles. Fueron tres días intensos que bien merecen su crónica.

Comenzamos nuestro periplo por el Palacio de la Moncloa, donde nos recibió Consuelo Sánchez-Vicente, Directora General de Comunicación. Sánchez-Vicente evidenció que el traspaso de poderes no había sido tan ejemplar en Comunicación entre el anterior gobierno y el que preside Mariano Rajoy. Su principal quebradero de cabeza en esos momentos era cuadrar un organigrama que le permitiera trabajar con eficiencia y centrarse en lo que de verdad es el cometido de su Dirección General. Cuando llevó a Moncloa se sintió como “Adán en el paraíso”, pero con el inconveniente de que ese paraíso estaba lleno de funcionarios con distingos rangos a los que había que asignar funciones. Respecto al funcionariado también advirtió que en su DG también se va a aplicar la doctrina de la austeridad: de diez funcionarios se repone sólo uno.

Se discutieron también los efectos de los globos sonda y las filtraciones. Respecto a estas últimas, con el ejemplo de la ocurrida ese mismo día sobre la proposición de Vargas Llosa como director del Instituto Cervantes, Sánchez-Vicente aseguró que nunca son inocentes y que suelen ser provocadas por intenciones muy particulares. (En el caso de Vargas Llosa obviamente deberíamos preguntarnos si lo filtró el Ministerio de Exteriores o el de Cultura, actualmente en lucha por la competencia del Instituto). Asimismo, la Directora General destacó la importancia de tener informados a los periodistas y dar explicaciones (la subida de impuestos es el principal referente en este sentido) y concluyó que “la única manera de combatir la incertidumbre es la comunicación”. Aunque no pudimos comentar líneas maestras o estrategias específicas del nuevo gobierno en materia de comunicación, una cosa nos quedó clara: sin un departamento funcional y coordinado (que en la administración parece un milagro) no se puede hablar -y casi ni pensar- de más allá del día a día. Sánchez-Vicente lo sabe y por eso quería acabar con el organigrama cuanto antes.

En Ferraz, Carlos Hernández, director de comunicación del PSOE, reconoció que durante la campaña electoral su principal activo era el propio candidato, aunque lo más complejo era intentar desmarcarse del Gobierno de Zapatero. No les quedaba otra estrategia posible. Sobre la guerra en Twitter por los seguidores, Hernández afirmó que pese a que Rajoy tenía más, el perfil de Rubalcaba interactuaba más con la gente. “No se trata de dar dogmas, sino de dialogar”, dijo.

Respecto al 38º Congreso del PSOE, Hernández nos aseguró que ellos se mantienen imparciales y que el hecho de no tener un líder claro del partido podría haber detenido la acción de oposición. Por tanto, el propio gabinete de comunicación tomó la iniciativa de lanzar el conocido vídeo de “Donde dije digo, digo impuestos”, para que el debate interno del PSOE no dejara sin fiscalizar las polémicas decisiones del Gobierno. En su opinión, el Director de Comunicación tiene que tener la máxima confianza de “los de arriba” y “debe estar siempre en todas las decisiones, porque todo es comunicación”.

En el Congreso de los Diputados, su jefa de Prensa, Charo Rodríguez nos contó sus estrategias para intentar proteger la proyección de los grupos pequeños. Esta legislatura se les presenta algo más compleja por la cantidad de grupos parlamentarios. Estuvimos debatiendo la polémica instrucción sobre los fotógrafos. Una causa en la que el diario El Mundo se quedó solo, según la jefa de prensa del Parlamento. Rodríguez nos aseguró que lo único que pretenden es salvaguardar la privacidad de los diputados. Por otra parte, también nos explicó los problemas que se le plantean a la hora de acreditar a ciertos medios de comunicación, sobre todo digitales, lo cuales muchas veces son un simple blog sin ninguna relevancia mediática que, por mera lógica, no puede ser acreditado entre los tres mil medios que lo están en la actualidad. Están preparando su salida a Twitter, rechazan estar en Facebook y su objetivo es tener una base de imágenes y vídeos de calidad para ofrecer recursos a medios pequeños.


En un par de días os hablo de nuestro encuentro con los departamentos de comunicación de UPyD, el CGPJ y TS, PP y hasta Pedro Arriola.

sábado, 7 de enero de 2012

Seis meses, seis ideas y dos propósitos valencianos

De nuevo pido disculpas por mi ausencia bloggera. He de admitir que 2011 fue un buen año para mí, un buen año también por la cantidad de nuevas experiencias y retos a los que me lancé con mayor o menor fortuna. Uno de los mejores fue sin duda el haber sido admitido en el Máster en Comunicación Política y Corporativa de la Universidad de Navarra, becado, además, por la Obra Social "la Caixa". Como es obvio no me duelen prendas el hacerles publicidad, porque becas como éstas, de gran calidad en sus prestaciones y exigencia en sus requisitos, quedan pocas.
Nos hallamos casi en el ecuador del máster, cuyo volumen y demanda de trabajo comenzó con intensidad y continúa in crescendo, a la espera de un mes de estudio en la George Washington University y tres meses de prácticas en empresas. Además de los conocimientos que estoy adquiriendo y que espero poder verter de alguna manera en futuras entradas de este blog, uno de los aspectos más enriquecedores de este posgrado es la mezcla de culturas e ideas que se da dentro y fuera del aula gracias a los compañeros.Mis seis meses de ausencia en el blog me gustaría pseudo-recuperarlos con seis ideas acerca de seis hechos sobre los que pensé escribir.

Julio. Dimisión de Camps
Ejemplo de un pésimo discurso político sin ningún tipo de asesoramiento y totalmente alejado de la realidad. ¿Por qué de esa sonrisa-mueca tan forzada?

Agosto. Reforma express y sin referéndum de la Constitución
No entraré a valorar lo positivo o negativo de la medida, aunque me pareció un intento a la desesperada por instaurar el sentido común del que han carecido muchos gobernantes, pero molestó ver que la "intocable" y casi "sagrada" Constitución, a la cual le hace falta más de una reforma (comenzando por el Senado), se modifica en un santiamén y sin consulta al pueblo.

Septiembre. El gobierno recupera el impuesto de patrimonio
Ya lo comenté hace mucho tiempo aquí. Fue un error eliminarlo y el recuperarlo un acierto, aunque evidencia los vaivenes ideológicos y de gestión económica tan difícilmente explicables y comprensibles. Medidas "de izquierda" antes de las elecciones no recuperan el relato perdido en 2010.

Octubre. Cese definitivo de la violencia de ETA
Estratégicamente un mes antes de las elecciones. Alegría y a la espera de que den más pasos para que el gobierno pueda reagrupar a los presos y se acabe de una vez por todas.

Noviembre. Elecciones generales
Una campaña de perfil bajo en todos los sentidos (PP) y otra más agresiva dirigida a la fuga de votantes de izquierdas (PSOE). La campaña online tampoco brilló en exceso, ni siquiera por parte del PSOE que era quien debía arriesgar más. Los socialistas hicieron bien en posicionar a Rubalcaba como candidato, ya que cualquier otro se habría quemado aún más.

Diciembre. El gobierno previsible y la incertidumbre socialistaFinalmente Rajoy formó un Gobierno con personas muy afines a su persona, un ejecutivo "previsible" tal y como el actual Presidente se ha autodefinido en varias ocasiones. El mensaje era también el esperado, el mismo que ya emplearon en algunas autonomías: "el gobierno anterior nos ha dejado unas cuentas peores que las que dijo [seguramente exagerarán ambos], lo cual nos obliga a exigirles a los ciudadanos más esfuerzos y aprobar medidas drásticas con carácter temporal". Y ocurre que donde dije digo...



Por otra parte, el PSOE vive uno de esos periodos tan tóxicos como enriquecedores en los que ciertos fontaneros internos se ganan su jornal, mientras otros intentan de verdad proponer ideas. Es curioso comprobar como medidas muy concretas como las llamadas primarias a la francesa, que han sido defendidas por ciertos sectores del partido desde hace décadas, ahora parece que es la gran propuesta de absolutamente todos, y los distintos "bandos" pelean por ver quién es el más autocrítico y renovador. Ojalá los fontaneros internos se queden sin trabajo; será una muestra de que de verdad el PSOE se ha adaptado al tiempo que le toca vivir.

Por último, me gustaría lanzar dos propósitos valencianos para este 2012. El primero tiene que ver con la vergüenza que nos están haciendo pasar ciertos gobernantes y ex gobernantes de la Generalitat. Es humillante que a la Comunidad Valenciana se nos conozca por la paella, las fallas y, lamentablemente, la corrupción y la mala gestión política. Nuestros referentes financieros -cajas y banco- se han descubierto de los más sucios de toda España, tenemos Brugal, Carlos Fabra, Gürtel, Emarsa... nuestro ex presidente está siendo juzgado por recibir regalos de una empresa a la que le concedió millones de euros en contratos públicos... Y ahora nos enteramos que nuestra autonomía casi quiebra y tuvo que pedir auxilio al Tesoro Público porque no le queda ni un euro en las arcas públicas y no puede pagar a nadie (farmacéuticos, juzgados, residencias...). Dejando a un lado todo lo mencionado, se ha despilfarrado el dinero público a manos llenas, por encima de nuestras posibilidades: obras faraónicas, grandes eventos, etc. Y ahora toca lo que toca. Casi quebramos pero ¡hey, estamos en el mapa! Lo dicho, vergüenza. De ahí que mi primer propósito sea que intentemos reivindicar todo lo bueno que tiene nuestra tierra, asumamos los errores y los solventemos.
El segundo propósito es que el PSPV también haga este ejercicio de autocrítica y puesta en valor de lo propio, que se sacuda las telarañas y encabece de una vez un proyecto alternativo de gobierno. No será fácil, porque es casi con total seguridad una de las federaciones más tóxicas por dentro. El otro día le escuché a un ex conseller socialista una frase muy cómica que resume la situación interna del partido: "si aquí se presenta Pablo Iglesias, pierde contra la familia de [Fulanito]". Familias, puñaladas, dirigentes que pagan las cuotas de militantes para tener votos seguros... ¿Qué alternativa es esa?. Después del congreso del PSOE en febrero, el PSPV celebra el suyo a finales de marzo y hay muchos que han puesto su esperanza en él.