miércoles, 8 de junio de 2011

El cambio del cambio

En las elecciones generales de 1993 parecía que José María Aznar iba a ganar a un Felipe González ya quemado por algunos casos de corrupción que salpicaban a su partido y una crisis económica que provocaba más y más paro tras el festín del 92, el de Expo y Olimpiadas. Finalmente, la noche electoral del 6 de junio, en el último momento, el PSOE consiguió los escaños suficientes para poder pactar con CiU y mantener el gobierno. Esa noche González afirmó “he entendido el mensaje” y desde entonces acuñó un nuevo eslogan para su proyecto político: “el cambio del cambio”. Éste hacía referencia al lema de campaña  Por el cambio que le llevó a la Moncloa en 1982. González supo que su proyecto se había devaluado, que los ciudadanos estaban descontentos y pedían un viraje que al final su partido no supo dar y por consiguiente se propició la victoria de Aznar tres años más tarde.

El PSOE que perdió las pasadas elecciones municipales y autonómicas también necesita un cambio del cambio que dio Zapatero a mitad de su segunda legislatura. Ilusionar a la ciudadanía es muy difícil, máxime cuando ésta está como todo el mundo ya sabe “indignada”. Y siento insistir, pero aunque el movimiento 15-M tenga algunos puntos que puedan gustar a votantes potenciales conversadores, la mayoría, la que se acampa y la que no (que es más) son votantes potenciales progresistas. O el PSOE inaugura un nuevo proyecto, lo cual casi merece una refundación como indicó el gran comunicador Iñaki Gabilondo, o va a ser imposible que evite que los ciudadanos busquen el cambio votando a otras fuerzas políticas.

Incluyo aquí el reportaje del programa 30 Minuts de TV3 sobre los indignados, como siempre de gran calidad periodística. Me gustaría destacar el ridículo y la desfachatez con la que se expresan los supuestos think tanks españoles sobre el movimiento: ¿cabecillas? ¿campamento de verano? ¿comunistas y antisistemas? No han entendido nada.

No hay comentarios: