miércoles, 6 de abril de 2011

Escribo porque me indigno

La semana pasada asistí a un par de charlas del congreso de la Unió de Periodistes Valencians y la Universitat de Valencia sobre periodistas i periodismos. Una de ellas fue la del veterano periodista valenciano J. J. Pérez Benlloch, quien tuvo la oportunidad de dirigirse en solitario a los asistentes para hablarles del “periodismo combativo” del que él fue un gran referente. Como joven y sin embargo nostálgico de las épocas duras pero románticas que no viví, esas en las que sobresalía y sobrevivía el ingenio del buen periodista, me fascinaron sus palabras y sus anécdotas. Pérez Benlloch concluyó su charla con dos recomendaciones: nombró sin llegar a citar (quizá por lo obvio) una de las ideas claves de Kapuscinski, “los cínicos no sirven para este oficio”, y después añadió que “tampoco los que no se indignen”. Al finalizar su intervención alguien le preguntó si creía que existen periodistas jóvenes combativos, a lo que J. J. respondió que no. Aún revuelto interiormente por la mayoría de sus historias no caí en la cuenta de ese último detalle. ¿No existen periodistas jóvenes combativos?

Fue Juan Enrique Tur, director del diario online l’Informatiu, quien me hizo reparar en esta opinión. Comentamos un par de nombres, pero yo no iré más lejos: el mismo Tur y el mismo l’Informatiu son, respectivamente, un periodista y un diario joven y combativo que también intentan sobresalir y sobrevivir en un panorama mediático cada vez más precario y anodino, asfixiado por la crisis de la publicidad y la dependencia institucional (que desaparece si te atreves a ser mínimamente crítico). Admiro la historia personal de J. J. Pérez Benlloch y considero fundamentales sus columnas en El País, sin embargo no creo que pueda considerarse combativo desde una tribuna seguramente bien pagada. Más admirable si cabe me resultan aquellos compañeros que buscan la manera de mantener una mínima integridad periodística cobrando una miseria. Admiro a aquellos que ganan 300 o 500 euros al mes (si llega) y sin embargo también se indignan por los problemas de los demás. Admiro a quien tiene ideas como Periodismo Humano.

Ayer leí el manifiesto de Stéphane Hessel Indignez-vous! (Indignaos!). El joven de 93 años que vivió la resistencia de la Francia libre contra el nazismo, que pasó por varios campos de concentración, que fue uno de los redactores de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que se convirtió en un diplomático de primer orden y que, después de una larga y próspera vida, aún tiene ganas y fuerzas para indignarse por la pérdida de los valores y los derechos que consiguió su generación -el Estado de Bienestar francés, nada menos-. Hessel ha escrito un manifiesto en el que nos desea de corazón a todos los jóvenes que nos indignemos, porque la indiferencia es el peor de todas las actitudes. Nos pide que no exasperemos, ya que “la exasperación es la negación de la esperanza”, y que aprovechemos todos los medios de comunicación que tenemos hoy en día para movilizarnos en una insurrección pacífica:

“Os deseo a todos, a cada uno de vosotros, tener vuestro motivo de indignación. Es precioso. Cuando alguna cosa os indigna como a mí me indignó el nazismo, entonces te conviertes en militante, fuerte y comprometido”.

Sigo escribiendo, porque sigo indignado. También deseo que mi generación se indigne, que mis compañeros de profesión se indignen y que mis conciudadanos se indignen… Que buena falta nos hace.

Algunos ya han empezado, incluso en nuestro país.

PD. Aquí os dejo el manifiesto en francés y en español. Como todo buen manifiesto ha de ser difundido por encima de cualquier beneficio o derecho editorial.

2 comentarios:

susana dijo...

No hay nada que indigne más que los comentarios generacionales soberbios.

Buen comienzo. La verdad es que no hay nadie como tú para indignarse con elegancia y buenos argumentos.

Y si de algo me tengo que indignar sobre este blog, es de que escribas poco y de que hayas elegido blogger en lugar de Wordpress. Ya veremos si te lo perdono. ;-)

moledo dijo...

Muchas gracias, Susana! Me ha costado pero ya estoy de nuevo en marcha, a ver si cojo un ritmo "decente" de nuevo y así no te indigno, jeje.
Lo de Wordpress, la verdad, y te lo digo en bajito, cuando hice el cambio al nuevo dominio me lo estuve pensando mucho, porque lo probé y lo vi más operativo (e incluso sofisticado) que blogger. Pero bueno, como puedes ver, ya casi no se nota que esto es blogger... o sí... Nos leemos!