sábado, 23 de abril de 2011

Por la senda de los elefantes

El significado de este gracioso apelativo de la zona de tascas del centro de Logroño es obvio. Con cada tapa o pincho, una copa de Rioja… ¡En qué gran país vivimos!

La calle Laurel nos dio la bienvenida a la senda. A las ocho de la tarde aún se podía pasear con facilidad para otear dónde se escondían las mejores tapas a los mejores precios. Una hora más tarde, la gente se multiplicaba para saturar los bares y sus entradas, donde el olor a frituras se mezclaba con el de los fumadores felices con su vicio y alguna copa caída. Caminar por las cuatro calles que conforman la senda se complicaba. Llegando a la medianoche la orquesta de sonidos estaba interpretando su fortíssimo más vibrante, mientras los camareros bregaban con clientes cada vez más numerosos e impacientes. Al descubrir nuevas tapas el estómago se esforzaba en hacer algo más de sitio y los lugares hacían buena caja a base de consumiciones de dos o tres euros por persona. A las pocas horas del nuevo día muchos ya se marchaban dejando tan solo a los más insaciables y a las despedidas de soltero/a, que disfrazados y ruidosos, tenían prohibida la entrada a muchas tascas “por irrespetuosos”, decía algún camarero ya escarmentado. Así pues, la noche dejó su encanto de tapa y vino para dar paso a la fiesta globalizada, la de luces bajas y música a tope. Insaciados y disfrazados se daban cita por los alrededores de la Concatedral de Santa María de la Redonda, para matar la noche a golpe de cubata y/o bailoteo.

Cada vez que disfruto tanto de la cultura del tapeo y el buen vino como lo hice en Logroño me pregunto por qué Valencia nunca la ha adoptado como suya.


Ejemplo y argumento para volver a visitar Logroño: Tapa de migas campesinas con huevos de codorniz + copa de vino Rioja crianza por 2 euros.

Entrada dedicada y agradecida a Los Coyotes y a cierta canción de Engendro.

lunes, 18 de abril de 2011

La adormecida voz de los jóvenes

Hoy he leído un pequeño artículo de los que te apuntan con el dedo y te dan donde más duele. Lo recomiendo encarecidamente a todos los de mi generación.

"Sin autonomía" de Enrique Gil Calvo

Para levantar el ánimo aquí dejo una canción de un muy buen grupo de Gandia de los que te hacen despertar (fijaos en la letra) y la llamada a Tomar la Calle el próximo 25 de mayo convocada por Juventud Sin Futuro.


sábado, 16 de abril de 2011

"Porque me cae bien..."

Debemos ser realistas. A la gente no le gusta su clase política. Su imagen generalizada es que todos son iguales: encorsetados en un traje, estirados, siempre viviendo de la política, serios y hablando con frases extrañas, o bien demasiado complejas o bien demasiado simples en las que se aprecia una intencionalidad electoral que tampoco gusta. Pocos se imaginan a un político haciendo algo que no sea político y precisamente por eso siempre “causa sensación” tanto en los medios, como en la opinión pública cuando vemos a un político despuntando en algo ajeno a su ámbito.
Un ejemplo de ello fue el vídeo del actual lehendakari Patxi López, quien en una fiesta de su partido en 2009 se subió con la verbena a cantar Soldadito Marinero de Fito y los Fitipaldis. Sabía que le iban a grabar (hoy en día nada queda sólo en la memoria), sabía que la gente se quedaría sorprendida de verle fumar, cantar, desafinar y bailotear con la típica guitarra de aire, sin embargo, al hombre le apetecía hacerlo y se le ve a gusto en esa situación tan atípica para uno de su gremio. No parece político y eso atrae a los desencantados, sobre todo a los más jóvenes. Muchos podrían pensar “anda mira, éste no parece como los otros. ¡Qué tío! Le gusta la fiesta y Fito, como a mí. Estaría muy bien irse de fiesta o a un karaoke con él. Creo que voy a votarle… ¡porque me ha caído bien!”. Y punto. No hay que rasgarse las vestiduras, aunque a muchos les parezca un sacrilegio a nuestra democracia, esto es así para mucha gente. Además de las ideas y el proyecto político que se tenga el carisma importa y el mostrarse como una persona normal también. Y éste es uno de los puntos fuertes de Patxi López, de Rita Barberá y lamentablemente de pocos más.


Dos apuntes:
  1. Si la gente votara sólo basándose en argumentos fundamentados en la razón y la reflexión profunda, otro gallo nos cantaría por estos lares.
  2. El verdadero peligro lo tendremos cuando sólo pese el carisma y ni el proyecto y ni las ideas importen... Entonces tendremos a cualquier choni de diputada... "¿me entiendes?". Pero éste es un problema de educación democrática y debe ser tratado con más rigor que una simple entrada de blog.

lunes, 11 de abril de 2011

Tertulia Bloggeros "A vivir que son dos días Comunitat Valenciana"

El pasado sábado asistí encantado a la tertulia de bloggeros del magazín A vivir que son dos días - Comunitat Valenciana, de Radio Valencia - Cadena SER. Un rato distendido en el que, junto a Ana Mansergas y el redactor de Levante-EMV Sergi Pitarch, tratamos algunos asuntos curiosos de nuestra variopinta realidad política valenciana: desde la paella sin faisán de Cotino, pasando por el aeropuerto sin aviones, Calatrava y su Ágora, el verdadero objetivo del PSD... hasta el tema de la discapacidad y este mismo blog que se estrenaba en antena. Un placer.

¡Qué necesaria y entretenida es la radio!

Aquí podéis descargaros la tertulia.

viernes, 8 de abril de 2011

Ni conmiseración, ni exaltación

¿Discapacitado? ¿Persona con discapacidad? ¿Minusválido? ¿Inválido? ¿Enfermo mental? ¿Discapacitado intelectual? ¿Persona con diversidad funcional?... ¿Quién es qué? ¿Debo destacar que esta persona, protagonista de mi noticia, era ciega (¿o mejor invidente?) para fomentar su normalización o, por el contrario, estaré destacando algo que no es relevante y puede ser contraproducente?

Comunicar Igualdad, así se titulaba la jornada que organizó ayer la asociación Mujeres Periodistas del Mediterráneo en la que profesionales de los medios y personas con discapacidad se dieron cita para debatir los problemas y características de la información publicada y emitida que hace referencia a este colectivo.

Una de las ponencias más interesantes de la mañana fue la de la profesora de la Universidad Cardenal Herrera – CEU Inmaculada Rius, que adelantó algunos datos del estudio que están preparando (pionero en España) sobre el tratamiento informativo de la discapacidad en los medios de comunicación. Rius lanzó algunos datos reveladores, unos buenos y otros no tanto. Al parecer, el periódico valenciano Superdeporte fue el diario que más informó de los pasados Juegos Paralímpicos de toda España, por encima incluso de los nacionales, pero lo que es aún más sorprendente es que, aunque el Comité Paralímpico se ofreció a pagar de su bolsillo la corresponsalía en China de los periodistas deportivos, muchos medios rechazaron esta oferta. Prefirieron no informar. Respecto al tratamiento de las noticias que aparecieron, Rius explicó que en la prensa se tendía hacia el relato épico (superación personal, final feliz) y en la radio las informaciones se acercaban a algo más sensacionalista.

Dejando a un lado el deporte, en la prensa sí que se aprecia una normalización léxica y, aunque encontraron 45 maneras de llamar a una persona con discapacidad, fue esta última fórmula la más empleada (bien, bien). Sólo tres veces apareció la expresión “persona con diversidad funcional”, la cual, desde mi punto de vista, es horrenda y poco efectiva porque nadie la entiende así de buenas a primeras. Otro dato positivo es que, restando las noticias relativas a la Ley de la Dependencia (lamentablemente munición política de unos y otros), el estudio arrojaba una media de tres noticias al día que trataban o mencionaban discapacidad de algún modo. Conclusión: prensa ha mejorado considerablemente, radio y televisión aún queda.

Otra de las intervenciones más sobresalientes fue la de Arturo San Román, director de comunicación de la agencia de noticias (sobre todo sociales) Servimedia. Un 48 % de su plantilla está formada por periodistas y profesionales con algún tipo de discapacidad, y han editado un Libro de Estilo (disponible aquí) que puede ser muy útil para utilizar las palabras y expresiones adecuadas. San Román aseguró que el lenguaje sí importa y que ya bastaba de hacer noticias sensacionalistas como “Enfermo mental mata a …” o esas en las que sólo falta por poner el “oh, pobrecitos”. Lo mejor para una buena información que trate o incluya algo sobre discapacidades es acercarse a la persona en cuestión y conocerla, del mismo modo que cuando uno escribe de medicina llama a un médico. El ejemplo de la impactante noticia del grupo de chavales con Síndrome de Down a los que un pub negó la entrada lo evidenciaba: a nadie se le ocurrió hablar con ellos, protagonistas de la historia (!!!).

Esta jornada me hizo extrañar al gran periodista José Luis Fernández Iglesias, que era un verdadero experto en estos temas. Él solía decir que había que ser “militante de tu discapacidad” para defenderla y normalizarla allá donde fueras. De los medios le molestaba lo mismo que me saca de quicio a mí, esas noticias sensibleras en las que el lector acaba compadeciéndose del sujeto de la noticia o elevándole a la categoría de Ser Supremo: “¡Oh, un ciego subiendo al Everest! ¡Qué coraje!”... y ya era el quinto que lo hacía. Ni conmiseración, ni exaltación. Además, y por “repartir” también a las organizaciones de discapacitados, tal y como apuntó San Román, éstas asociaciones no pueden pretender aparecer en los medios todos los días. Tienen que conocer cómo funcionan las empresas periodísticas y adaptarse a ellas, a sus tiempos y a sus características. Al final, las noticias lo que deben es interesar y tener como fin la normalización de los derechos que nos son propios a todos, y cuando alguna persona rompa o denuncie una barrera que le impide disfrutar de ellos, los periodistas debemos estar ahí para dar cobertura de ello. Tan simple y tan complejo como la misma profesión de periodista.

Por último, he de añadir algo que a veces me da que la gente no lo ve tan claro: no todas las personas con discapacidad son maravillosas y admirables, también las hay que son cretinas, vagas, imbéciles, egoístas, envidiosas, amargadas… ¡Es obvio, son personas!

Aquí os dejo y os recomiendo (sobre todo a los periodistas) la Guía de Estilo sobre Discapacidad para Profesionales de los Medios de Comunicación, una de las mejores contribuciones de José Luis Fernández Iglesias.

Cortometraje "El mundo al revés", de la asociación Asindown


Y el reportaje "Por Talento", en el que durante un día Ferran Adrià experimenta lo que es la sordera, María Garaña, presidenta de Microsoft Iberia, lo que es moverse en silla de ruedas y Marcos de Quinto, presidente de Coca-Cola España, qué se siente al no ver nada.
    

jueves, 7 de abril de 2011

Comunicación política, un derecho ciudadano

Dicen que recibimos alrededor de 3.000 mensajes diarios. Tres mil impactos que pretenden llamar nuestra atención. No creo que sean tantos (aunque todo puede ser), pero lo que está claro es que son muchísimos y cada día van a más. El ingente número de veces que intentan captar nuestra atención hace que muchas veces buenos mensajes se pierdan por el camino y nos quedemos sin conocerlos. Pensemos por ejemplo en cuántas buenas ideas empresariales habrán naufragado por no haber sido bien difundidas. De ahí que toda empresa, asociación, fundación, organización etc. que se precie tenga en plantilla a algún jefe de prensa, director de comunicación o similares.

En política ocurre lo mismo. Soy contrario a la concepción de la política como si se tratase de vender un coche, o mejor dicho, una moto, sin embargo creo que muchos buenos proyectos, políticos y candidatos han fracasado porque no han sabido conectar con los ciudadanos. La comunicación política se encarga de que lleguen los mensajes, de que la comunicación de políticos con los ciudadanos sea efectiva (y ojalá bidirecional algún día). La comunicación política no pretende hacer política, sino que ayuda a difundirla y, como dije arriba, en una sociedad donde nos llegan tres mil mensajes diarios, hay que “currárselo” mucho para hacer que la gente se interese por algo como la política. Si concebimos la política como un derecho y un deber de los ciudadanos, ¿no será una buena comunicación de la misma algo imprescindible para nuestra sociedad? Los políticos han de asumir que ya no son el principal centro de atención para la mayoría de las personas. La gente anda ajetreada con su vida social, laboral y comercial y no parece que le atraiga en demasía la vida política, lo cual va en detrimento de nuestras sociedades. Los ciudadanos tenemos derecho a saber quiénes son nuestros políticos, qué ideas tienen, cuál es su trabajo, qué hacen y, sobre todo, por qué es importante para nuestras vidas (o por qué no). Un buen jefe de prensa, por ejemplo, puede ayudar a que los buenos políticos y los buenos periodistas se luzcan (el error está en intentar que sólo se luzca una parte) y así captar la atención de por quienes trabajan ambos, es decir, todos nosotros.

Muchas demandas de puestos de trabajo de especialista en comunicación las están cubriendo periodistas aunque hayan sido educados principalmente en Ciencias de la Información, ya que son los que más intuición tienen en teoría para desempeñar esta tarea. Sin entrar en el debate información versus comunicación, partiendo de la base de que no son lo mismo, es evidente que en este campo hay una demanda de profesionales que en España está comenzando a fraguarse ahora, cuando en EE.UU. (como no) llevan ya sus décadas. Personalmente he empezado a interesarme por la comunicación política desde que trabajé en el gabinete de comunicación de un grupo parlamentario, yo que decía al principio que sólo quería acabar como “periodista, periodista”, vi que es una salida profesional interesante y muy útil. De modo que, además de algunas otras experiencias, me estoy intentando formar como puedo por mi cuenta y por ahora hasta que encuentre plaza en algún máster que me acabe de pulir.

He de decir que en este “mundillo” hay mucho vendehumo y mucho comprahumo. Gurús que venden que todo se puede ganar en la facebook, con frases prefabricadas y lemas pegadizos y políticos que se creen que son Obama y esto es California. Hay que saber contextualizar, tener la mente abierta y ser ingenioso, pero no ingenuo, además de conocer los avances que se van dando en esta disciplina. Para ello y por si a alguno le interesa, he creado una lista de enlaces (a la derecha, debajo de Páginas Recomendadas) que considero imprescindibles y que espero ir completando. Intentaré describirlos brevemente:

  • ACOP, Asociación de Comunicación Política. Joven pero muy profesional en la que se dan cita los mejores de los mejores de España. Organizan cursos, seminarios y encuentros, además de publicar una revista, El Molinillo, con excelentes artículos y recomendaciones de libros, webs, etc.
  • Electrómetro. Publica todas, repito TODAS, las encuestas que van apareciendo en la prensa de todo el país, local, autonómica y nacional.
  • Archivo Electoral. Como su nombre indica, un gran archivo internacional con muchísima publicidad electoral. La parte audiovisual es muy interesante.
  • Luis Arroyo. Presidente de ACOP, su currículum lo dice todo. Un experto en comunicación política en todas sus facetas.
  • Antoni Gutiérrez-Rubí. Un verdadero gurú de la web2.0 y todas sus aplicaciones para la política. Se adelanta a su tiempo y eso es de agradecérselo.
  • Yuri Morejón. Autor del libro De tú a tú, un breve pero interesante texto en el que se explica su lema: “no basta con hacerlo bien, hay que saber comunicarlo”, y no sólo durante las elecciones, también después.

PD. Puesto que se está convirtiendo en uno de los asuntos que más me interesan he creado una nueva etiqueta, "Comunicación", para futuras entradas.

miércoles, 6 de abril de 2011

Escribo porque me indigno

La semana pasada asistí a un par de charlas del congreso de la Unió de Periodistes Valencians y la Universitat de Valencia sobre periodistas i periodismos. Una de ellas fue la del veterano periodista valenciano J. J. Pérez Benlloch, quien tuvo la oportunidad de dirigirse en solitario a los asistentes para hablarles del “periodismo combativo” del que él fue un gran referente. Como joven y sin embargo nostálgico de las épocas duras pero románticas que no viví, esas en las que sobresalía y sobrevivía el ingenio del buen periodista, me fascinaron sus palabras y sus anécdotas. Pérez Benlloch concluyó su charla con dos recomendaciones: nombró sin llegar a citar (quizá por lo obvio) una de las ideas claves de Kapuscinski, “los cínicos no sirven para este oficio”, y después añadió que “tampoco los que no se indignen”. Al finalizar su intervención alguien le preguntó si creía que existen periodistas jóvenes combativos, a lo que J. J. respondió que no. Aún revuelto interiormente por la mayoría de sus historias no caí en la cuenta de ese último detalle. ¿No existen periodistas jóvenes combativos?

Fue Juan Enrique Tur, director del diario online l’Informatiu, quien me hizo reparar en esta opinión. Comentamos un par de nombres, pero yo no iré más lejos: el mismo Tur y el mismo l’Informatiu son, respectivamente, un periodista y un diario joven y combativo que también intentan sobresalir y sobrevivir en un panorama mediático cada vez más precario y anodino, asfixiado por la crisis de la publicidad y la dependencia institucional (que desaparece si te atreves a ser mínimamente crítico). Admiro la historia personal de J. J. Pérez Benlloch y considero fundamentales sus columnas en El País, sin embargo no creo que pueda considerarse combativo desde una tribuna seguramente bien pagada. Más admirable si cabe me resultan aquellos compañeros que buscan la manera de mantener una mínima integridad periodística cobrando una miseria. Admiro a aquellos que ganan 300 o 500 euros al mes (si llega) y sin embargo también se indignan por los problemas de los demás. Admiro a quien tiene ideas como Periodismo Humano.

Ayer leí el manifiesto de Stéphane Hessel Indignez-vous! (Indignaos!). El joven de 93 años que vivió la resistencia de la Francia libre contra el nazismo, que pasó por varios campos de concentración, que fue uno de los redactores de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que se convirtió en un diplomático de primer orden y que, después de una larga y próspera vida, aún tiene ganas y fuerzas para indignarse por la pérdida de los valores y los derechos que consiguió su generación -el Estado de Bienestar francés, nada menos-. Hessel ha escrito un manifiesto en el que nos desea de corazón a todos los jóvenes que nos indignemos, porque la indiferencia es el peor de todas las actitudes. Nos pide que no exasperemos, ya que “la exasperación es la negación de la esperanza”, y que aprovechemos todos los medios de comunicación que tenemos hoy en día para movilizarnos en una insurrección pacífica:

“Os deseo a todos, a cada uno de vosotros, tener vuestro motivo de indignación. Es precioso. Cuando alguna cosa os indigna como a mí me indignó el nazismo, entonces te conviertes en militante, fuerte y comprometido”.

Sigo escribiendo, porque sigo indignado. También deseo que mi generación se indigne, que mis compañeros de profesión se indignen y que mis conciudadanos se indignen… Que buena falta nos hace.

Algunos ya han empezado, incluso en nuestro país.

PD. Aquí os dejo el manifiesto en francés y en español. Como todo buen manifiesto ha de ser difundido por encima de cualquier beneficio o derecho editorial.