lunes, 20 de abril de 2009

El periodismo y la democracia saben defenderse en la Red

Las revistas estadounidenses National Journal y The Atlantic encuestaron a algunos de los referentes del periodismo en EE.UU. para conocer su opinión sobre el efecto de Internet en su profesión. Dos tercios de ellos opinaban que la Red perjudica al periodismo más que lo ayudaba. Con respecto a esta encuesta habría que tener en cuenta a quién se ha escogido como referente y para quién trabaja, ya que en general son columnistas de diarios impresos. Hay quien incluso va más lejos y asegura que la democracia se verá dañada por la supuesta muerte de los periódicos de calidad o, como aún los denominan algunos, de pago, como si una cosa implicara a la otra necesariamente. Suena exagerado augurar el fin de la prensa escrita con la llegada de Internet, lo mismo dijeron de la radio cuando apareció la televisión, pero prever el menoscabo de la democracia por la reestructuración de una industria es un auténtico dislate. ¿Cómo se gestan y convocan las manifestaciones hoy en día si no es a través de Internet? ¿No es acaso la Red el único espacio donde poder publicar aquellas informaciones que van en contra de los grandes anunciantes?
El periodismo no es sólo la prensa impresa que está en crisis (en buena medida por haberse nutrido de los anunciantes pecadores como inmobiliarias, constructoras o entidades financieras fraudulentas), los valores periodísticos también son ostensibles en Internet. Los periódicos de calidad e impresos sobrevivirán por las características que no tiene Internet y volcarán en él sus contenidos para continuar siendo referentes mediáticos. ¿Es un perjuicio para el periodismo y la democracia que los ciudadanos podamos informarnos libremente en cuantos medios queramos? La gratuidad de la red no debería ser un problema porque según el último Libro Blanco de la Prensa Diaria de AEDE, en 2006 se recaudaron 2,42 millones de euros por la venta de ejemplares y 112,8 millones por publicidad. El verdadero problema es que la publicidad aún no está instalada con fuerza en Internet, donde el año pasado sólo supuso el 8,6 % de total invertido por las empresas, frente al 21,6 % que pagaron a los diarios por aparecer en papel (datos de InfoAdex), y eso que somos 17 millones de internautas. ¿Cuántos lectores de periódicos hay? Todo esto apunta a una reconversión del sector, pero no implica la muerte del periodismo, ni mucho menos la pérdida de nuestra calidad democrática. Recordemos el importantísimo papel que jugaron los medios digitales del 11 al 14 de marzo de 2004 con su gran labor periodística, y cómo los ciudadanos utilizamos las nuevas plataformas para organizarnos y dar una lección de democracia al gobierno de entonces.

2 comentarios:

Julia dijo...

Estoy de acuerdo contigo.

Es curiosa la autocomplacencia de los periodistas que se niegan a aceptar un futuro de calidad mediante medios digitales (pienso en Maruja Torres o Juan Cruz, por ejemplo). Simplemente piensan que su trabajo es mucho mejor por el simple hecho de estar publicado en papel. Pero, la profesionalidad no va ligada al papel, no señor. E Internet brinda la posibilidad de una libertad mayor, o eso pienso.
¿Has oído hablar de la generación tapón? Son personas de una edad que pasa de los cuarenta que se niegan a avanzar a través de la red y desprecian todo lo que se cree en ella. La lástima es que hay jóvenes que también lo desprecian... increíble, pero muy cierto. Sin ir más lejos, ayer, en un debate que propuso Gómez Mompart en clase de Historia del Periodismo sobre el futuro de la prensa en Internet, me di cuenta que la autocomplacencia ya existe entre los jóvenes estudiantes de periodismo. Algunos, pese a ser nativos digitales reniegan de lo digital para defender de manera acérrima al papel. Deberían observar los datos: más de un 50% de los lectores habituales de prensa lo hacen a través de Internet (noticia en Soitu.es por Juan Varela).
Estoy segura de que la prensa en papel no va a morir. Sin embargo no hay que menospreciar a la prensa digital. La profesionalidad, credibilidad e información la pone el periodista y no el medio.

Sí, soy muy defensora de lo digital. (jijiji) Espero que se entienda lo que he escrito que lo he hecho un poco sin pensar...

Un beso!

moledo dijo...

Tienes razón en todo lo que añades -¿veis fanáticos del papel como la Web2.0 permite que una persona complemente las ideas de otra?-.
Es una pena que esa generación tapón, por cierto me ha gustado el término, por el mero hecho de tener más conocimientos y experiencia denieguen con tal fanatismo de las posibilidades para desarrollarse que tiene el periodismo en Internet. Menos mal que también hay maestros que saben que nunca se deja de aprender y que hay que abrirse y trabajar con nuevos conceptos y realidades.
Un beso y gracias por aparecer por aquí con tan buenas ideas.