martes, 24 de junio de 2008

Las formas

“El cónclave ha terminado y el hijo ha matado al padre” que traducido al román paladino sería algo así como “el XVI congreso del Partido Popular ha finalizado y Rajoy ha marcado diferencias con Aznar, quien le eligió líder del partido a dedo”. ¡Qué fantástica es la redacción metafórica periodística! No busquéis la primera frase en ningún medio en especial, todos han empleado distintas expresiones como ésa atendiendo a sus intereses editoriales, lo cual es otro cantar y merecería otro post (os animo a que dejéis en los comentarios a esta entrada, las expresiones o etiquetas que más os hayan impresionado). Lo importante es que Rajoy ha formado su equipo, en el que excluye a los más críticos con su liderazgo y a todo aquel que tuviera las formas aznaristas-II-legislatura, porque recordemos que el ex presidente Aznar hablaba catalán en la intimidad y también con los nacionalistas de CiU en su primer gobierno, de modo que no se entiende esta repentina intransigencia a pactar con los nacionalistas que les ha dado a muchos críticos del PP, comenzando por los que se han ido como María San Gil. El caso es que ahora Rajoy quiere representar un partido de centro-reformista y abierto a pactar con todos que, como ha repetido por activa y por pasiva el líder, no significa abandonar los principios del partido, sino cambiar las formas.
Sin entrar a valorar la posible pérdida de credibilidad que tiene un político que de la noche a la mañana hace un lavado de dirigentes y de imagen a su partido, este “giro/viaje al centro” (otra expresión) nos demuestra cuán importantes son las actitudes en política. Sin embargo, las formas no son ideas ni planes de gobierno. El PP va a presentar unas nuevas formas, parece que más dialogantes, lo cual está bien, pero no implica necesariamente que vayan a cambiar de programa político. Eso ya se verá cuando presenten propuestas como oposición o lleguen al poder.

Ahora son las formas del PSOE las que nos preocupan, básicamente por su vacuidad. Un partido que se llama a sí mismo progresista, que tiene formas y actitudes de izquierda (Ministerio de la Igualdad, ministra de Defensa, las críticas a la poligamia machista y a la política de Berlusconi), pero que no lleva a cabo ninguna medida profunda que se corresponda con esas formas consigue que los “votos útiles” (y otra más) que les apoyaron para evitar que el PP ganara, se sientan engañados. Y no es sólo porque no se desarrollen proyectos de izquierda, sino porque incluso se aprueban propuestas en la trastienda política que sólo pueden ser calificadas como propias de partidos de derecha, a saber: abstenerse a las 65 horas laborales aprobadas en Europa, en lugar de plasmar un claro y rotundo NO; instaurar el muy odiado por estos lares Canon Digital; aceptar y respaldar la política de inmigración altamente represiva de Europa; retirar el aborto como tema a debatir (ya veremos qué pasa con esto en su “cónclave”); devolver 400 euros a personas que al mes ganan 4.000, en lugar de devolver 800 a quien gana 700 o invertir en obra pública con todo ese dinero para evitar el paro de la construcción y, para terminar con lo más duro de tragar, pretender eliminar el Impuesto de Patrimonio en 2009, que es librar de impuestos a quien más tiene es, para muchos, bochornoso. Hoy ha dicho el Presidente del Gobierno que congelará los sueldos de los altos cargos… no está mal, siga probando. Todos estos ejemplos nos muestran lo cercanos que están en realidad populares y socialistas, y cómo las formas engañan.
Con todo lo expuesto quiero concluir recalcando de nuevo que aunque las formas son esenciales en política, no son lo más importante para los ciudadanos. Si Zapatero tiene formas de izquierda pero no convence a sus votantes (útiles también) con hechos y, a su vez, el PP se vuelve más centrista en los modos, atrayendo a todo aquel que está entre PSOE y PP quien, además, relacionará la crisis para bien o para mal con la gestión de los socialistas… puede que a la tercera vaya la vencida para Rajoy.
Los socialistas se la están jugando con los de izquierda y con los del PP se están jugando los de centro.

1 comentario:

EL QUEJICA dijo...

Quien diga que la libertad existe se equivoca:
El ciudadano está esclavizado a su economía, no duerme pensando en la hipoteca, la comida para sus hijos, el fin de mes...
Los medios estan esclavizados a sus lectores, oyentes, patrocinadores o peor aún a partidos políticos o religiosos.
Y los políticos, de ambos lados, a sus votantes, a su miedo a perder el poder, a sus intelectuales/artistas (¿voceros?) que les dan prestigio e intelectualidad, o peor aún, miedo a perder su imagen.

Así que por desgracia, el Sr. Aznar tiene miedo a perder su cariz de gran lider, Rajoy de no tenerlo. ¿Y Zapatero?
Zapatero de perder su talante, su influencia internacional, la economía del país, y por último el voto de la derecha más inclinada al centro, de las feministas, los empresarios y el poder bancario.

Y mientras, el único que reconoce sus miedos es el españolito.
¡Así nos va!
Un saludo,

Salva

P.D. "Un diez"