jueves, 8 de mayo de 2008

93 valientes más en el cementerio, 93 pasos atrás de la libertad


Muchas veces el utilizar expresiones o frases hechas nos sirve a los humanos como coraza de actitudes que no podemos o no queremos encarar. Personalmente creo que una de las más humillantes para el hombre, amén de la xenófoba "no hay moros en la costa", es aquella que afirma que "el cementerio está lleno de valientes", valiente forma de ocultar la cobardía. Si algo ha progresado y mejorado la humanidad desde un punto de vista humanitario y no animal ha sido precisamente gracias a los valientes que desde todos los frentes lucharon por cambiar las cosas, desde hombres de ciencia como Galileo a hombres de letras como Lorca. Muchos de ellos pagaron con su vida el precio de comprometerse por su causa, fuera cual fuera, y los que estamos vivos les debemos un eterno homenaje.

Según el Instituto Internacional de la Prensa (IPI), en 2007 murieron 93 periodistas ejerciendo su profesión que es, entre otras muchas cosas, mostrar al mundo lo que ocurre en los lugares que conviven con el horror de un conflicto armado o con la intolerancia de la carencia de libertad de expresión. 42 de los periodistas fallecidos murieron en Irak y todos menos uno eran iraquíes que, además, eran conscientes del papel tan relevante que tiene la prensa en la formación de un país en paz y libertad. Como ha recalcado la periodista Soledad Gallego-Díaz en todas sus entrevistas, "el periodismo es un instrumento de la democracia" y por la calidad de uno sabremos la del otro. Por esta razón actualmente el periodismo en países como China es casi una utopía y la bloggera cubana Yoani Sánchez no puede salir de su país para recibir un premio.

93 razones por las que el periodismo continúa siendo una profesión peligrosa es el nombre del informe que ha publicado el IPI, y no sólo se refiere a países en guerra como Irak o Somalia, también es peligroso incluso en algunas democracias, véanse Rusia o México (en este último dos muertos y seis desaparecidos). De modo que honremos todos la valentía de todo aquel profesional de la información que va más allá de cobrar a fin de mes, que tiene la motivación de contar lo que pasa y por qué pasa para abrirnos los ojos a los demás. Cada periodista muerto es un paso atrás que da la libertad de la humanidad, cada reportaje que fomenta la comprensión y el entendimiento es un paso adelante. Intentemos no dar ni un solo paso atrás.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

QUIZÁS UNO DE LOS MEJORES POETAS QUE HA CRITICADO LA COBARDIA A LA HORA DE ACTUAR HA SIDO MIGUEL HERNANDEZ.

LEED ESTA POESIA:

Los cobardes

Miguel Hernández


De Vientos del Pueblo

Hombres veo que de hombres
solo tienen, solo gastan
el parecer y el cigarro
el pantalón y la barba.

En el corazón son liebres,
gallinas en las entrañas,
galgos de rápido vientre,
que en épocas de paz ladran
y en épocas de cañones
desaparecen del mapa.

Estos hombres, estas liebres,
comisarios de la alarma,
cuando escuchan a cien leguas
el estruendo de las balas,
con singular heroísmo
a la carrera se lanzan,
se les alborota el ano,
el pelo se les espanta.
Valientemente se esconden,
gallardamente se escapan
del campo de los peligros
estas fugitivas cacas,
que me duelen hace tiempo
en los cojones del alma.

¿Dónde iréis que no vayáis
a la muerte liebres pálidas,
podencos de poca fe
y de demasiadas patas?
¿No os avergüenza mirar
en tanto lugar de España
a tanta mujer serena
bajo tantas amenazas?
Un tiro por cada diente
vuestra existencia reclama,
cobardes de piel cobarde
y de corazón de caña.
Tembláis como poseídos
de todo un siglo de escarcha
y vais del sol, a la sombra
llenos de desconfianza.
Halláis los sótanos poco
defendidos por las casas.

Vuestro miedo exige al mundo
batallones de murallas,
barreras de plomo a orillas
de precipicios y zanjas
para nuestra pobre vida,
mezquina de sangre y ansias.
No os basta estar defendidos
por lluvias de sangre hidalga,
que no cesa de caer,
generosamente cálida,
un día tras otro día
a la gleba castellana.
No sentís el llamamiento
de las vidas derramadas.
Para salvar vuestra piel
las madrigueras no os bastan,
no os bastan los agujeros,
ni los retretes ni nada.
Huís y huís, dando al pueblo,
mientras bebéis la distancia,
motivos para mataros
por las corridas espaldas.

Solos se quedan los hombres
al calor de las batallas,
y vosotros lejos de ellas,
queréis ocultar la infamia,
pero el color de cobardes
no se os irá de la cara.

Ocupad los tristes puestos
de la triste telaraña.
Sustituid a la escoba,
y barred con vuestras nalgas
la mierda que vais dejando
donde colocáis la planta.

moledo dijo...

Gracias por ofrecernos este poema tan bello, claro y directo de otro que también fue valiente y le empujaron a la muerte. Yo no lo conocía y no se me olvidará. Gracias de nuevo.